GALLETICAH ENVENENÁÁÁH
Te estarás preguntando qué cookies uso para espiar tu conducta de navegación.
Bueno, pues ya te adelanto que no vas a ver cookies de esas raras por aquí.
NO pienso vender tus datos al Gran Hermano.
Por cierto, si ese es el nivel de tus preguntas existenciales…
ME QUITO EL SOMBRERO, COMPAE.
Tú di que sí. Mejor curarse en salud, ¡vayamos a pollas!
Bienvenido al manicomio de locos por la privacidad.
Donde se te pide el correo y ni un dato más:
Ahora me toca aclarar qué es eso del Gran Hermano, por si andas más perdido que ciego en tiroteo.
Para empezar, el de la tele no es, so mastuerzo. Ese es la copia ordinaria del auténtico.
Ordinaria como el concursante promedio del reality de Telecirco (con erre).
Y copia porque el Gran Hermano de verdad es el de 1984.
Si no caes es probablemente porque te falta biblioteca. ¡Fuera’htudiao, Miguéééh!
Pero bueno, te hago un resumen: el Gran Hermano aspira a controlar cada aspecto de tu vida.
Como lees.
El malnacido tiene infinitas formas de coartar tus cadadíamásfinitas libertades.
Entre tantas otras, tu derecho a la privacidad.
Y mientras tu foco estaba puesto en los pezones de la de Juego de tronos, el Gran Hermano estaba estudiándote.
¿Cómo?! Comiendo.
Se pasa día y noche analizando tu conducta de consumidor.
De hecho, tiene estrategias tan retorcidas como instalarte galleticas envenenadas en el navegador.
Sin que te enteres.
Ahora te cuento qué son, por qué las llamo así y por qué me niego a tener una sola cookie espía en entrenalocos.com.
Pero antes de nada, que sepas que a veces me da por regalar consejos sobre privacidad a mis suscriptores.
Es que estoy que no cago con el temica.
Mi círculo cercano acabó tan harto del monotema que decidí reservarlo para algunos de mis correos diarios.
¿Que el siguiente consejo te pilla dentro? Pues eso que te llevas:
¿Qué pollas es eso de las cookies?
Básicamente, pequeños archivos de texto que se almacenan en tu navegador mientras visitas una web.
Pequeños, pero matones. ¿Por qué?
Porque pueden usarse para bien o… para manipular tu conducta.
Ahora, tú tranquilo, que en entrenalocos.com no verás una cookie de esas.
Ni de las malas ni de las güenas.
¿Por qué las llamo galleticah envenenáh?
Hombre, tú me dirás.
Te las venden como el no va más de la experiencia de usuario: «acepta nuestras cookies y te sentirás como en casa».
Pero vienen con sorpresa, como las galleticas del súper.
Azúcares refinados, grasas trans, aditivos… vaya, un chute de placer inmediato, pero na da más.
Bueno, miento.
También te dan más hambre que la que traías al empezarte la caja y un buen susto para la salud.
Que como te dé por inflarte, puedes acabar diabético perdío.
Digo… llegas a saberlo antes y te pillas una bolsa de espinacas, ¿a que sí?
¡Poh fuera’htudiao, Miguéééh!
En entrenalocos.com, olvídate.
Aquí somos sanotes y por eso estamos sanos.
Así que nada de galleticah envenenáh: la porquería, pa los puercos.
¿Por qué no las quiero ni en pintura?
Porque no pienso hacerte a ti lo que no me gusta que me hagan a mí.
Y me repatea que monitoricen mi conducta en internet como si yo fuera aquí su rata de laboratorio.
Y me repatea que mis datos de navegación circulen por ahí sin mi consentimiento informado.
Informado, no como el de las terapias génicas experimentales.
Entonces, ¿cómo se me va a ocurrir recopilar y ceder los tuyos a terceros?
Eso tiene va en contra de mis principios. Entre otros, la transparencia.
Y no pienso permitirlo.
Fíjate, te voy a contar una anécdota de lo más insignificante, pero que para mí fue una hazaña.
Hace poco instalé un plugin que traía el Google Analytics activo por defecto.
Y teniendo en cuenta que Google y privacidad son antónimos…
Que llevo desde 2023 sin cuenta particular de Google ni Gmail…
Que llevo desde 2024 con un móvil libre de Google…
Pasaba de tener un espía de Google en el mismísimo escaparate de mi web.
Eso sí que hubiera sido caer bajo.
Como pasarte media vida estudiando para profesor y que al sacarte las oposiciones te digan otros cómo tienes que dar tus clases.
Bueno, pues eso, que no había huevos a desactivarlo.
No sabía qué plugin concreto me había colado el Analytics por la cara, pero… ¿tú qué crees que hice?
¿Ponerme un partido de fútbol para ahogar penas?
¿Anestesiarme con una de esas pelis de Netflix para sedentarios cognitivos?
¿Hacerme un vladimir?
NO PEGUÉ OJO HASTA DEJAR LA WEB MÁS LIMPIA QUE UN JASPE.
Eliminé todos los plugins rastreros que me pudieran estar dando la puñalada trapera y…
¡Eureka!
PRIVACIDAD DE MIS CLIENTES 1 – 0 GOOGLE.
No sabes el poderío que sentí después de vencer al «todopoderoso» Google.
Así que entrenalocos.com sigue estando libre de cookies.
Haz la prueba ahora mismo si quieres. No te va a llevar ni un minuto.
Clica en el candado de arriba (junto a la URL) y dale a cookies. Ahí te saldrán todas las que uso.
Buen chico. Ahora dime qué ves.
¿Tú ves galleticas de esas por algún lado? Porque yo no.
Y así seguirá siendo.
Vaya, ni por un arroz caldoso de mi madre me vendo yo a Google, Meta y compañía (lo siento, mamita, la privacidad antes que el comer).
¿Que aun así no te fías?
Pues escríbeme a privacidad@entrenalocos.com y aclaramos el asunto.
Pero léete antes la política de privacidad, ha’r favóh.
No me digas que sigues por estos lares…
Loco, hasta aquí he procurao escribite las cláusulas en cristiano, con ortografía estándar y to.
Patipatupolla.
Pa que te quee clarico lo mucho que me importa tu privaciá dentro de mi jurisdicción virtual (lo que viene a ser ande manda mi polla).
Pa que luego no digas que si no te enteras, que si «a estos andaluces no hay quien los entienda»…
Conticoneso, pa ti y pa mí: tú lo qu’eres es un goleor.
Me vas a perdonar la mala follá granaína, pero hombre…
Si t’has tomao la molestia de llegar aquí abajo, a ti te gusta goléh más que a un tonto un lápiz. Dilo ya.
Y si has venío a plagiar mis textos legales, largo de aquí. O como decimos en Graná: «¡jumeando!»
¿Que no eres un sinvergüenza d’esos?
Poh suscríbete, qu’en mi lista estás más bonico:
Si por lo que sea t’he pillao in fraganti, que sepas que NO CONSIENTO EL PLAGIO.
No sólo d’estos textos legales. De to los que veas en entrenalocos.com, que pa eso están protegíos con derechos d’autor.
Amos, que se miran, pero no se tocan, asín qu’estate quietecico si no te quieres meáh en la cama esta noche.
Por supuesto, te puéh sartáh este aviso a la torera, pero atente a las consecuencias de incumplíh la ley.
En cuyo caso, como diría er poeta andaluz:
«Arrieros semos y por el camino nos encontraremos…»
(esto es una rima consonante y to lo demás son pollah)
Güeno, ahora que caigo, también puede que vengas en son de paz.
Que estés to aburrío y te dé por leer textos legales ajenos un viernes por la tarde.
Pa matar er tiempo.
Si es tu caso, allá tú… pero yo que tú leía mis correos diarios.
Más entreteníos seguro que te resultan. Y son gratis. Atento:
- «Cómo ponerte fuerte sin salir ni ar tranco la puerta».
- «Er truquillo pa tener más tiempo libre entrenando menos, pero con cabeza».
- «Estrategias pa bajar esa panza sin quearte ehmayao (versión granaína de pasar más hambre que un maestro escuela)».
Preguntas que todo hombre racional se ha hecho o debería estar haciéndose.
(Con racional, me refiero a to’l que tenga dos deos de luces. No a lo que abunda en gimnasios hoy en día, que uno ya no sabe si es hombre, racional o bestia de carga).
Sea como fuere, preguntas que iré respondiendo en mis correos diarios.
¿Día que te pilla dentro? Poh lección que te llevas.
Ahora, si no te va mucho eso de razonar… no entres en mi lista, ha’r favóh.
Que pa eso se llama lista. Pa sedentarios cognitivos, ya está el Marca:
Otro punto fuerte de mi lista es que es apta pa tiesos (pobres o palotes, según los mires).
Por si no sabías que s’han puesto de moda las listas de pago, hago hincapié en que la mía es gratis.
Pero hasta los tiesos acabarán comprando y empalmando una compra tras otra.
Tiempo ar tiempo…
¿Día que te pilla fuera? Poh lección que te pierdes.
A tiempo estás:
Luego no me llores si te salen tetillas de fémina, no se te levanta o no te la ves ni pa meáh.
Ánimo con esto úrtimo, compae.
Esta política de cookies ha sido actualizada por última vez el 3 de agosto de 2026.